En uno de sus acostumbrados paseos dominicales con el Sr. Enfield, el Sr. Utterson escucha un suceso que despierta su curiosidad. Especialmente, porque relaciona a uno de sus más distinguidos clientes y viejo amigo, el Dr. Jekyll, con un ser de cuestionable honorabilidad, el Sr. Hyde. Más, porque ha llegado a sus manos el testamento del doctor, en donde dice que, si desaparece por un periodo mayor a tres meses, su herencia pasará a manos del Sr. Hyde. Medida que, en primera instancia, lo alarma y posteriormente lo aterra, cuando aumentan las lúgubres historias sobre dicho caballero. Todo esto conllevará a que le preste verdadero interés y sea quién, por azares del destino, resuelva dicho misterio.
Uno de los mayores problemas a la hora de leer clásicos, es que hemos escuchado millones de referencias en la cultura popular, que nos dan grandes spoilers de la trama y eso es algo que queramos o no, repercute en nuestra percepción del libro. En este caso, desde antes de empezar a leerlo, ya sabía cuál era el gran misterio, lo que impidió que me sorprendiera como hubiera querido. No obstante, el libro tiene un par de ases bajo la manga y uno de ellos, es que la historia es contada desde el punto de vista del Sr. Utterson, abogado de profesión y viejo amigo del Dr. Jekyll, quién no es la causa del problema, pero que nos ayudará a hallar la solución.
Asimismo, el texto es bastante corto, pero logra transmitir lo que quiere, incluyendo, esa sensación de no saber qué es lo que está pasando. La narración es un gran acierto, ya que no se siente densa y fácilmente podrías leer la novela de un tirón. El último capítulo, donde se nos explica todo, es muy bueno y nos invita a reflexionar sobre la existencia del bien y el mal dentro del ser humano, más allá de las diversas interpretaciones que se le dieron a la obra. De ahí, no tengo algo negativo que decir, salvo que, como ya he comentado anteriormente, la pérdida del factor sorpresa, afectó lo mucho que me pudo haber gustado.
«Creo que el borracho habitual, cuando razona consigo mismo acerca de su vicio, no consigue pensar, ni una vez entre mil, en los peligros que su brutal insensibilidad física puede hacerle correr; tampoco tuve yo bastante en cuenta».
SOBRE EL AUTOR:
Robert Louis Stevenson fue un novelista, poeta y ensayista escocés. Su legado es una vasta obra que incluye crónicas de viaje, novelas de aventuras e históricas, así como lírica y ensayos. Se lo conoce principalmente por ser el autor de algunas de las historias fantásticas y de aventuras más clásicas de la literatura juvenil, como La isla del tesoro, la novela histórica La flecha negra y la popular novela de horror El extraño caso del doctor Jekyll y el señor Hyde, dedicada al tema de los fenómenos de la personalidad escindida y que puede ser clasificada como novela psicológica de horror. Fue muy apreciado en su tiempo y siguió siéndolo después de su muerte.

